Skip to main content

«Conseguir 3 nuevos clientes en 6 meses.»

Ese fue uno de los objetivos SMART que me marqué hace unos años.

Ya sabes, un objetivo específico, medible, alcanzable, relevante y con tiempo definido.

Todo correcto y según lo que se dice por ahí que debería hacer para marcarme un «buen objetivo», ¿no?

Pues pasaron los 6 meses y tenía un cliente. Uno.

¿Y sabes qué hizo mi cabeza? Machacarme:

  • «Es que no te esfuerzas lo suficiente.» 
  • «Es que nunca cumples con tus objetivos»
  • «Es que eres un desastre»

Y el caso es que yo  me había esforzado. Y mucho.

Pero yo no podía controlar si alguien decide contratarme o no. Eso depende de mil factores que no están en mi mano.

Llegué a la conclusión de que me estaba flagelando por no cumplir un objetivo que NUNCA había estado bajo mi control.

Y me juré a mi misma que no me volvería a pasar.

Pero ay, pobre de mí… porque aquello solo fue el principio.

El principio de probar, fracasar y darme cuenta de que ponerse objetivos no es nada fácil.

Y más cuando el principal problema no era yo, sino el tipo de objetivos que estaba usando.

📌 El truquito de la semana

La mayoría de métodos que te cuentan los gurús de productividad de turno vienen del mundo corporativo.

Funcionan muy bien cuando tienes un equipo o al menos un project manager que controla los tiempos y recursos para medir resultados.

Pero cuando eres una persona sola, con tu proyecto, tus imprevistos y tu vida… ¿Cómo mides «mejorar mi marca personal«? ¿Cómo controlas los tiempos cuando un cliente se retrasa o tu hijo enferma?

No puedes. Y acabas sintiéndote un fracaso por no cumplir objetivos que no estaban diseñados para ti.

Objetivos NICE

Mi yo de antes se habría marcado objetivos tipo «conseguir 1.000 seguidores de Instagram en 3 meses» o «publicar 12 posts al mes».

Pero los objetivos NICE no tienen nada que ver con esto.

Cuando los descubrí decidí ponerlos a prueba y me propuse dedicar 2 horas semanales a crear contenido para Instagram. Nada más.

Sin número de seguidores ni fecha límite.

Solo 2 horas a la semana, bajo mi control, sin depender de algoritmos ni de si a la gente le daba por seguirme o no.

Y resultó que esas 2 horas se convirtieron en un hábito. Y ese hábito me trajo resultados que nunca habría conseguido si me hubiese puesto a perseguir números, como había hecho erróneamente hasta entonces.

Y ahora quizás te estés preguntando: «Vale Shirly, me has convencido pero… ¿Qué tienen de especial estos objetivos?» 

Te cuento:

N – Near-term (corto plazo): Olvídate del «de aquí a un año«. Céntrate en objetivos diarios, semanales, o como mucho mensuales.

👎 «Lanzar un curso en 6 meses»

👍 «Cada semana dedicar 2 horas a esbozar un temario»

I – Input-based (basado en el proceso): Céntrate en el proceso (lo que haces) y no en el resultado final.

👎 «Perder 5 kilos»

👍 «Caminar 1 hora a diario»

C – Controllable(bajo tu control): Si depende de otros, no es un buen objetivo para ti.

👎 «Conseguir 3 clientes en 6 meses»

👍 «Enviar una propuesta cada semana»

E – Energizing (energizante): Si te da pereza solo pensarlo, mal vamos. Tu objetivo debe motivarte, divertirte o al menos no ser un suplicio.

Mi reto para ti

Coge ese objetivo que te frustra porque nunca lo cumples y conviértelo en NICE.

Quítale el plazo imposible o esa cifra que no controlas, y pregúntate: ¿qué pequeña acción puedo hacer cada día o cada semana que dependa solo de mí?

Y empieza por ahí.

Eso sí, utiliza estos objetivos con cuidado… no vaya a ser que te pase como a J., de mi mentoría grupal, que se propuso simplemente «salir a caminar cada día» y terminó perdiendo 20 kilos sin habérselo propuesto.

Tú verás 😉

😺 Sabiduría felina

El otro día cacé a Taka acicalándose tal que así:

Empezó por esa patita. Luego pasó a la otra. Después se limpió una oreja. Y terminó lamiéndose una parte del lomo.

Taka no tiene un plan claro cada vez que va a limpiarse. Ella simplemente va haciendo un poquito cada día y no veas lo suave que está siempre (me encanta acariciarla 😍)

¿Y si probamos a hacer lo mismo con nuestros proyectos?

Un poquito hoy. Otro poquito mañana. Pero sobre todo sin obsesionarnos con el cuándo ni con el cuánto.

Te sorprenderá saber que los resultados vienen solo cuando dejas de perseguirlos —igual que pasa con los gatos 😼

💡 Cita para pensar

Joy is found not in finishing an activity but in doing it. —Greg Anderson

Nos leemos la semana que viene.

Un abrazo con calma y alma,

Shirly

Deja de pelearte con tu productividad y empieza a sentirte más tranquila y eficaz

Shirly

Asistente virtual especializada en organización de tiempo, energía y productividad. Creadora del método de productividad sin estrés CalmActividad: un enfoque que te permite avanzar sin volverte loca en el intento.

5 1 voto
Article Rating
Suscríbete
Notify of
guest

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

0 Comments
Inline Feedbacks
Ver todos los comentarios