También conocida como la mano derecha de formadores online con academias o membresías. Y probablemente sea la persona que más sabe sobre lo que pasa en sus equipos y en sus comunidades cuando nadie está mirando.
Antes de seguir leyendo...
Ahí van 4 cosas que deberías saber sobre mí:
Y no, no es tan raro como parece...
Me dediqué a la veterinaria durante más de diez años, con especialización en mascotas geriátricas: yo me enamoraba de los pacientes que tenían que volver a verme una y otra vez.
En esos años aprendí algo que no te enseñan en ninguna carrera, curso o libro.
A leer lo que nadie te dice con palabras:
Una habilidad que, muchas veces, me permitió salvar vidas.
Pero en 2018 dejé la profesión por sufrir burnout. Estaba agotada de no tener vida propia.
Entonces un amigo me dijo:
"Shirly, encajarías a la perfección en esto del nomadismo digital"
y no me lo pensé demasiado (desde luego que no era la primera vez, ni la última, que me lanzaba a una piscina sin saber exactamente cuánta agua había).




Me formé como asistente virtual y en menos de un año tenía mis primeros clientes en el mundo online. Y entonces llegaron a mi vida las comunidades.
Con la primera comunidad que gestioné, algo en mí hizo clic. Me pasé semanas leyendo sobre psicología de grupos, procesos de onboarding, retención, experiencia del miembro,...
Y no porque me sintiera obligada, sino porque me obsesioné con ello.
Y lo que me enganchó no fue la mecánica.
Fue ver a alguien que había arropado desde el primer día convertirse, meses después, en el pilar de esa comunidad.
Ese momento de ver a alguien arraigarse de verdad es lo que más me gusta de este trabajo. Y también es de donde surgió el nombre del servicio estrella que ofrezco. Pero eso ya te lo cuento luego.
Con los años llegaron también los lanzamientos, los equipos y los procesos. Y ahí descubrí que una comunidad y un equipo casi siempre se pierden por los mismos motivos: nadie les ha dejado claro qué hacer.
Hoy trabajo con formadores online con membresía, academia o comunidad de pago, que sienten que todo sigue pasando por ellos.
Yo coordino sus equipos, pongo por escrito cómo funciona su negocio y diseño lo que viven sus alumnos desde el minuto uno.
Y no solo creo el sistema de su negocio, sino que me encargo de cuidarlo.
Mi servicio estrella se llama Arraigo.
Porque es exactamente eso: crear las condiciones para que los alumnos y el equipo puedan echar raíces.

Te digo honestamente si puedo ayudarte. Y si veo que no encajamos, también.
Sin compromiso. Solo una conversación de 30 minutos.